Nunca había ido al hotel Wellington de la calle Velázquez 8 en Madrid sólo a desayunar, de hecho no sabía que tenían diferenciada la parte de cafetería buffet y la parte de cafetería de carta.
En mi caso, como llegamos casi a las 11h ya no pudimos ir a la parte de buffet, si no a la de carta, pero igualmente el hotel es espectacular.

Tal y como me esperaba, la atención y amabilidad del personal desde la entrada al hotel es de 10, y si a eso le sumas la decoración elegante y lujosa del interior junto con la calidad de la comida y el servicio, sin duda uno de mis lugares favoritos de Madrid para desayunar.
Si bien el precio (de carta) puede parecer muy caro, te diré que para la cantidad y calidad de los platos que comimos, más el estar en una zona super tranquila, lujosa, y elegante, merece la pena. En total fueron unos 40€.


Nosotros pedimos dos cafés con leche, una tarta de queso con frutos rojos, y unas tostas de aguacate con salmón ahumado.
TODO estaba increíble la verdad, la tarta casera muy rica, con frutas frescas y muy bien presentada. Las tostas muy ricas con un salmón de calidad gourmet, y un aguacate muy fresco. De cortesía mientras esperas la comida, te ofrecen unas pastas para ir abriendo boca junto con los cafés.
Personalmente, lo que más me gusta de desayunar fuera de casa, es valorar la experiencia global, es decir, desde la entrada cómo te tratan, hasta la decoración interior, pasando por el ambiente del personal y el resto de clientes, y la calidad/precio de los platos. Sin duda este sitio lo cumple todo, te diría que es un 10/10.
La zona donde estuvimos sentados está al final del hotel, es decir, que tienes que pasar un largo pasillo hasta llegar a esta sala, por lo que te aseguras que el ambiente no va a ser para nada ruidoso sino todo lo contrario, super calmado, tranquilo y con música suave. Es un aspecto que valoro y considero como clave en hoteles de este nivel, el estar disfrutando de una conversación sin ruidos de cafeteras, de otros clientes elevando la voz, etc.
El espacio entre mesas como se ve en la imagen es muy amplio, lo que da privacidad a los clientes y les permiten conversar tranquilos sin elevar el tono de voz. Los asientos muy cómodos.

Otro detalle que me encantó (además del trato exquisito) fue el desplegarte el mantén de tela , servilletas de tela bordadas con la insignia del hotel, y cubiertos elegantes. Estos pequeños detalles son lo que marcan la diferencia.
Además el hotel Wellington de Velázquez, se decora precioso en época navideña, lo que le da un toque muy cálido desde fuera (y de noche es precioso).
Sin duda os recomiendo la experiencia de desayunar en el Wellington, es única.
Nota: Los precios mencionados corresponden a mi última visita. Te recomiendo confirmar el precio actualizado directamente con el hotel antes de reservar, ya que puede variar por temporada.
Si estás dudando entre varios hoteles, en el blog encontrarás una comparativa completa del Ritz, el Palace y el Wellington para ayudarte a elegir.