Después de visitar Chamonix, las siguientes paradas ya las hicimos dentro de Suiza.
La primera parada fue Lausanne, sede del Comité Olímpico Internacional (COI) y una ciudad construida en varios niveles. El superior concentra la zona más elegante, con tiendas de lujo y edificios históricos. El nivel intermedio es más residencial y estudiantil, ya que aquí se encuentran facultades y barrios animados por jóvenes. En la parte baja, junto al lago Léman, está la zona más relajada, con parques, paseos y playas públicas.
Un detalle curioso es que en algunos parquímetros la tarifa es bastante alta: 2,5 francos suizos la hora. Aun así, merece la pena quedarse y disfrutar de las zonas de baño en el lago, acotadas y señalizadas incluso con carriles para natación en aguas abiertas. Lausanne combina muy bien la tradición suiza con un aire moderno, ideal para un paseo que va desde la orilla hasta las calles empinadas del casco histórico.


La segunda parada es Gruyère, un pueblo medieval situado en lo alto de una colina, rodeado de praderas verdes y con un castillo que domina todo el paisaje. El casco histórico es peatonal, con una plaza central llena de tiendas artesanales, restaurantes y cafeterías.
Una visita curiosa es el Museo HR Giger, dedicado al creador del famoso Alien de Hollywood, nacido aquí. Justo al lado está el Giger Bar, decorado con temática inspirada en sus criaturas, donde puedes tomar un café (prepárate para el palo XD) en un entorno digno de película de ciencia ficción.





Por supuesto, Gruyères es sinónimo de queso suizo auténtico (ojo: sin agujeros, ya que esos son típicos del emmental). Aquí puedes visitar la Maison du Gruyère, una quesería que muestra el proceso tradicional de elaboración. Además, el pueblo presume de tener chocolates de primer nivel, como los de la marca local Villars, que bien merece la pena probar.
El recorrido termina en Berna, la capital de Suiza. A primera vista puede parecer una ciudad tranquila, poco comparable con otras capitales europeas, pero al recorrerla se descubre su encanto.
El imponente Parlamento suizo marca la monumentalidad del centro, con su fachada clásica y su ubicación privilegiada. El casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, está cruzado por el río Aare, que forma meandros perfectos alrededor de la ciudad. En verano, los locales incluso se lanzan a nadar en sus aguas turquesa arrastrados por la calmada corriente…curioso y divertido a la vez.


Un buen inicio es subir al Rosengarten (Jardín de las Rosas), desde donde se obtienen unas vistas espectaculares de Berna con los Alpes de fondo. Paseando por el centro encontrarás la Catedral de Berna (la más alta de Suiza), el Reloj Astronómico (Zytglogge), el Ayuntamiento, y la Casa de Einstein, donde el físico vivió unos años. Hoy se conserva como museo, y muy cerca está la cafetería donde solía pasar largas horas de estudio.



Un rincón curioso y gratuito es el Foso de los Osos (Bärengraben), una tradición de la ciudad que mantiene a varios osos en un recinto naturalizado junto al río. Es un símbolo histórico de Berna, ya que el oso figura en su escudo.

📍 Ubicaciones imprescindibles
- Lausanne: Lago Léman, sede del COI, casco histórico y barrios altos.
- Gruyères: Castillo, plaza medieval, Museo HR Giger y Maison du Gruyère.
- Berna: Parlamento, Rosengarten, Catedral, Zytglogge, Casa de Einstein y Foso de los Osos.
🎥 Ideas para imágenes y vídeos
- Foto panorámica de Lausanne desde el lago con las montañas de fondo.
- Video corto subiendo por las empinadas calles hacia el centro histórico.
- Imagen del Castillo de Gruyères con la plaza medieval.
- Foto del interior del Giger Bar con su decoración futurista.
- Video desde el Rosengarten mostrando Berna y el río Aare.
- Foto nocturna del reloj astronómico iluminado.
Preguntas Frecuentes
Pasear por el casco histórico, visitar la sede del COI, recorrer el paseo del lago Léman y bañarse en sus zonas de natación al aire libre.
Es un pueblo medieval con un castillo, plaza central, el Museo HR Giger y la Maison du Gruyère, además de tiendas de chocolate y queserías.
El Gruyère es un queso suizo tradicional que no tiene agujeros, mientras que el Emmental sí los presenta debido a su proceso de fermentación.
El Parlamento, el Rosengarten con vistas panorámicas, la Catedral, el reloj astronómico Zytglogge, la Casa de Einstein y el Foso de los Osos.
El Rosengarten es el más popular, con vistas de la ciudad vieja y el río Aare. También se puede disfrutar de panorámicas desde la torre de la Catedral.
Como el resto de Suiza, los precios son altos, pero hay muchas actividades gratuitas como pasear por el casco histórico, visitar el Rosengarten o el Foso de los Osos.