La siguiente parada después de Annecy, fue Chamonix (aún en Francia), un precioso pueblo alpino conocido mundialmente por su ubicación a los pies del Mont Blanc, la montaña más alta de Europa Occidental. Este lugar es protagonista tanto en invierno, por su tradición en el esquí y el alpinismo, como en verano, por sus rutas de senderismo, vistas panorámicas y glaciares.
La actividad estrella y más recomendada es visitar el Mer de Glace, un glaciar situado a más de 1.900 metros de altura. Para acceder a él, lo mejor es tomar el icónico tren cremallera rojo de Montenvers, que asciende serpenteando entre montañas hasta llegar a la estación panorámica. Desde allí tendrás que coger un teleférico que te deja en una zona más baja, donde se encuentran unas escaleras metálicas que descienden hasta el interior del glaciar.



El precio combinado del tren, el teleférico y la entrada al glaciar ronda los 40 € por adulto (ida y vuelta), y los billetes se compran directamente en la estación de Chamonix. La visita completa suele durar entre 2h y 2 horas y media, dependiendo del tiempo que quieras dedicar a las fotos y a recorrer las galerías de hielo excavadas en el glaciar. Sin duda, es una experiencia que te recomiendo hacer.



Después, lo ideal es volver al centro del pueblo y perderse por sus calles peatonales, llenas de tiendas de ropa de montaña, tiendas de souvenirs, cafeterías y restaurantes típicos. Entre sus monumentos destaca la Iglesia de San Michele, patrón de los alpinistas, que recuerda la tradición montañera de Chamonix.


Si tienes más tiempo, otra experiencia muy recomendable es subir al Aiguille du Midi, a más de 3.800 metros de altitud, mediante uno de los teleféricos más altos de Europa. Desde la cima se disfrutan unas vistas espectaculares al Mont Blanc y, en días despejados, incluso a los Alpes suizos e italianos. Para los más atrevidos, existe la atracción “Step into the Void”, una caja de cristal suspendida en el vacío que da la sensación de flotar sobre el abismo.
📍 Ubicaciones imprescindibles en Chamonix:
- Mer de Glace (glaciar y tren de Montenvers)
- Centro histórico de Chamonix
- Iglesia de San Michele
- Aiguille du Midi y el mirador “Step into the Void”
- Museo Alpino de Chamonix
🎥 Ideas para imágenes y vídeos en el artículo:
- Foto del tren cremallera rojo ascendiendo entre montañas.
- Video corto dentro de las cuevas de hielo del Mer de Glace.
- Imagen panorámica de Chamonix con el Mont Blanc al fondo.
- Foto nocturna del centro del pueblo iluminado.
- Imagen del mirador de Aiguille du Midi con el Mont Blanc.
Preguntas Frecuentes sobre Chamonix
En invierno es un destino de esquí de referencia, mientras que en verano destaca por el senderismo, las excursiones a glaciares y miradores alpinos.
Se accede con el tren cremallera rojo de Montenvers, que conecta el pueblo con la estación de montaña. Desde allí, un teleférico y unas escaleras llevan hasta el glaciar.
El billete combinado (tren + teleférico + entrada) cuesta unos 40 € por adulto ida y vuelta, y se compra en la estación central de Chamonix.
Visitar el Mer de Glace, recorrer el centro histórico, entrar en la iglesia de San Michele y subir en teleférico al Aiguille du Midi.
Es un mirador situado a 3.842 m de altitud, accesible en teleférico. Ofrece vistas al Mont Blanc y la experiencia «Step into the Void», una caja de cristal suspendida sobre el vacío.
En el centro encontrarás restaurantes que sirven especialidades saboyanas como la fondue, la raclette y la tartiflette, ideales tras un día de montaña.