Teníamos ganas de comer un buen arroz y, como no estamos en Valencia, buscamos algo distinto: El Caldero, en la calle Huertas 15 de Madrid. Tenía muy buenas reseñas para probar arroz, aunque nos llevamos una sorpresa: el restaurante es de origen murciano, y el plato estrella no es la paella, sino el arroz al caldero.
- Tipo de restaurante: Cocina murciana, especializado en arroz al caldero
- Precio de nuestra comida: Unos 40 € por persona (165 € entre cuatro)
- Qué pedimos: Croquetas de jamón ibérico, zarangollo murciano, chuletillas de cordero, arroz al caldero de mújol, paparajote y tarta de queso
- Lo mejor: El arroz al caldero, el trato del personal y cómo te lo sirven en la mesa
- Reserva: Imprescindible, con una o dos semanas de antelación: el local es pequeño
- Dónde está: Calle Huertas 15, 28012 Madrid
Cómo llegar y por qué conviene reservar con antelación
El restaurante está a siete u ocho minutos andando del metro Antón Martín, subiendo hacia la Plaza Santa Ana. Si vas en coche y no tienes etiqueta C o eléctrico, te recomiendo aparcar en un parking público de la calle Atocha, dentro de la almendra central, y acercarte andando.
Reservamos con un par de semanas de antelación y creo que hicimos bien. Por dentro el restaurante es amplio en cuanto a separación entre mesas, pero la planta de arriba no es muy grande, y abajo solo tiene unas pocas mesas más. Si vas un fin de semana, reserva con tiempo.
Un restaurante murciano en pleno Barrio de las Letras
Cuando entramos y nos pusimos a mirar la carta, descubrimos que El Caldero tiene origen murciano, y buena parte de lo que probamos son platos típicos de esa región. Éramos cuatro personas, así que pedimos dos entrantes para compartir, tres platos principales y dos postres.
De entrante, las croquetas caseras de jamón ibérico tenían una bechamel que se notaba hecha en casa, muy buenas. El segundo entrante fue el zarangollo murciano, un revuelto de gambas con cebolla que no habíamos probado nunca. Curioso, de sabor correcto, aunque no fue lo que más nos gustó de la comida.


El arroz al caldero: el plato por el que merece la pena ir
Una de las cuatro personas pidió unas chuletillas de cordero, que estaban bien. El resto pedimos arroz al caldero para tres, con mújol, un pescado típico de la zona de Murcia que yo no conocía.
Antes del arroz, sirven el mújol cocinado en su propio caldo, con pan y una bandeja de tres salsas para mojar: alioli, mahonesa y una tercera algo picante. Es un primer paso que no esperaba y que también se agradece.
La diferencia con una paella alicantina está en el fumet y en el arroz: el caldero se hace con pescado de roca, de sabor mucho más potente, y con arroz bomba, más jugoso y con más sabor que el arroz de una paella tradicional. Si te gusta el arroz y nunca lo has probado, te lo recomiendo: es un plato distinto, con un sabor que no había probado antes y que me gustó bastante. Lo acompañamos con un poco de alioli, que le va muy bien.
Si lo que buscas es más bien una paella al estilo alicantino, en el blog tienes mi reseña de La Taberna de Peñalver, arrocería alicantina en Madrid, donde probé un arroz señoret muy recomendable.
Un detalle que me gustó: antes de servirlo, te muestran el arroz dentro del propio caldero y te explican cómo lo han preparado. Nunca había visto ese ritual y le da un punto especial a la experiencia.


Los postres: paparajote sí, tarta de queso no tanto
Para acabar pedimos dos postres para compartir. El paparajote, otro clásico murciano que no conocía, me gustó mucho: es como una leche frita con canela sobre una hoja de limón, todo frito. Muy recomendable si no lo has probado.
La tarta de queso no estaba mal, pero tampoco destacó. No es la especialidad de la casa, y si lo que buscas es una buena tarta de queso en Madrid, te recomiendo mejor mi selección de las mejores tartas de queso de la ciudad.


Precio: 40 € por persona
Entre cuatro personas pagamos 165 €, con una cerveza y un refresco de aperitivo, un par de copas de vino y cuatro cafés. Sale a unos 40 € por persona, con el arroz al caldero en torno a los 17 € la ración. Me parece un precio razonable teniendo en cuenta la cantidad de platos, la calidad del arroz y que estás en pleno centro de Madrid.
Lo que menos me gustó: el ruido de nuestra mesa
El trato del personal fue muy amable y servicial, y nos explicaron bien cada plato. Si tengo que ponerle un pero, fue la ubicación de nuestra mesa: pegada a la salida de cocina y a las escaleras, con bastante ruido de la gente y poco ambiente tranquilo para hablar sin alzar la voz.
Otro detalle que me llamó la atención: había mucha gente mayor española en el restaurante, algo curioso en una zona tan turística como el Barrio de las Letras. Para mí suele ser buena señal de que se come bien.
¿Merece la pena El Caldero? Mi opinión
Sí, lo recomiendo si te apetece probar un arroz diferente al que se suele ver en Madrid. El arroz al caldero es el plato que marca la diferencia, y el ritual de servirlo en la mesa le suma puntos. Reserva con antelación y, si puedes elegir mesa, pide que no sea junto a la cocina.
Nota: Los precios corresponden a mi última visita. Te recomiendo confirmar el precio actualizado directamente con el restaurante antes de reservar, ya que puede variar.
